Alcohol y conducción: una mezcla peligrosa. “Si bebes, no conduzcas"

Primer plano de manos, donde una persona sujeta un vaso de whiskey y entrega las llaves del coche a otra persona

El binomio alcohol/conducción es uno de los principales factores de riesgo para la seguridad vial, tanto de uno mismo como para terceras personas. Está relacionado con un elevado número de accidentes de tráfico. Este riesgo se incrementa con la cantidad de alcohol que se consume y la frecuencia con que se ingieren cantidades de alcohol importantes.

De importante que conozcas los riesgos a los que te enfrentas y sometes a los demás cuando conduces bajo los efectos del alcohol.

Principales síntomas al volante

El alcohol afecta a la mayoría de las condiciones psicofísicas necesarias para una conducción segura.

Tunel de carretera desenfocado

Conducir con un grado de alcoholemia por debajo de las tasas legales no siempre quiere decir que estemos en las condiciones ideales para hacerlo, puesto que los efectos del consumo están en función de diferentes variables pudiendo así quedar expuestos y exponer a nuestro entorno a riesgos innecesarios.

Los efectos del alcohol sobre nuestro organismo son variados dependiendo, especialmente, del nivel de alcoholemia.

  • Alteraciones en el comportamiento:

    Genera falsa seguridad al volante (lo que lleva a asumir más riesgos), disminuye el sentido de la responsabilidad y de la prudencia, aumenta las conductas impulsivas y agresivas, se cometen más infracciones.

  • Alteraciones en la percepción y concentración:

    Reduce la concentración y la agudeza visual se deteriora, recogiéndose menos información del entorno y de peor calidad; resulta más difícil atender a dos fuentes de información al mismo tiempo y percibir elementos que hay en los bordes de la vía. Puede producirse la visión con efecto túnel, se perciben peor las luces y señales (especialmente de color rojo), se calculan peor las distancias y velocidades, aumenta el deslumbramiento, los ojos se fatigan con mayor facilidad y es más probable que nos distraigamos.

  • Alteraciones en la psicomotricidad:

    Cuesta más coordinar los movimientos, se pierden reflejos de anticipación, disminuye el rendimiento muscular y la precisión, se altera el equilibrio y la coordinación motora y psicomotora.

  • Alteraciones en el proceso de toma de decisiones:

    El consumo de alcohol afecta y ralentiza el proceso de la toma de decisiones: asimilación de la información y respuesta motora.

Niveles de alcoholemia

La alcoholemia representa el volumen de alcohol que hay en la sangre tras un consumo de alcohol, y se mide en gramos de alcohol por cada litro de sangre (g/l) o su equivalente en aire espirado. Las cifras obtenidas en aire expirado multiplicadas por dos nos daría la tasa en sangre (alcoholemia).

Legalmente, existe una tasa máxima de alcohol con la que está permitido conducir. Pero debemos tener claro que cualquier grado de alcoholemia al volante es peligroso; lo aconsejable es no beber.

En esta tabla se representan los límites legales de alcohol en sangre y aire expirado, su equivalencia en unidades de alcohol, los efectos que estos consumos producen en nuestro organismo y el nivel de riesgo en que incurrimos:

Tipo de conductor Nivel de alcoholemia

Nº de unidades de alcohol*

(1 UBE = 10 g de alcohol)

Efectos en la conducción* Riesgo de accidente
Conductores en general

0,50 g/l en sangre

0,25 mg/l en aire espirado

1 - 2 UBEs

Reflejos disminuidos.

Mala apreciación de las distancias

Sensación errónea de velocidad.

Doble

Conductores noveles (menos de 2 años de experiencia) y profesionales

0,30 g/l en sangre

0,15 mg/l en aire espirado

1 UBEs

Dificultades para frenar a tiempo.

Sensación de falso control que puede llevar a imprudencias.

Triple

*La tasa de alcoholemia en dos personas, aun habiendo consumido la misma cantidad de alcohol, puede ser diferente. Incluso para una misma persona en dos momentos distintos, por ejemplo: un día de mayor cansancio o sin haber ingerido alimentos.

Puedes consultar el nivel de alcohol de las bebidas más frecuentes y sus efectos con la herramienta ¿Cuánto bebo? Se abrirá en una ventana nueva. .

También puedes consultar estas páginas sobre efectos del alcohol en la conducción:

Recursos didácticos de la DGT: El alcohol y la conducción Archivo pdf.  Se abrirá en una ventana nueva.

Más información en Alcohol y conducción.

Algunos datos a tener en cuenta

  • Cuanto más rápido se bebe, más rápida es la absorción y más cantidad de alcohol llega la sangre.
  • Las bebidas fermentadas (cerveza o vino) se absorben más lentamente que las destiladas (ron o ginebra).
  • Acompañar el alcohol de bebidas gaseosas (refrescos o tónica) o beberlo caliente acelera los niveles de alcoholemia.
  • Los menores de 18 años y los mayores de 65 son más sensibles al consumo de alcohol.
  • En conductores con poca experiencia, los efectos del alcohol en la conducción son mayores.
  • La eliminación del alcohol es más lenta si se duerme.
  • Con la misma cantidad de alcohol, las personas más delgadas alcanzan una tasa mayor de alcoholemia que las más gruesas.
  • Las mujeres alcanzan niveles más elevadas de alcohol en sangre, bebiendo lo mismo, que un hombre.
  • La fatiga, la somnolencia, la ansiedad o el estrés afectan sobre el grado de alcoholemia.
  • El alcohol empieza a detectarse en la sangre a los 5 minutos de consumirlo y alcanza sus máximos entre los 30 y 90 minutos siguientes.