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Fases de la lactancia materna

Los inicios de la lactancia materna

El contacto piel con piel tras el parto favorece la lactancia materna. Siempre que sea posible, el recién nacido debe ser colocado inmediatamente y de forma interrumpida sobre el vientre materno, en contacto piel con piel, hasta que finalice la primera toma o hasta que la madre y el bebé deseen. Este contacto es posible tras una cesárea con anestesia epidural y también es recomendable para mujeres que no deseen amamantar.

Video "La Lactancia materna en las primeras horas - Global Health Media Project"

Así, el recién nacido es capaz de reptar por el cuerpo de su madre hasta encontrar el pezón y engancharse, haciendo un “enganche espontáneo” que facilita lactancia.

Video "Iniciación temprana a la Lactancia materna - Global Health Media Project"

Además, el contacto piel con piel favorece la adaptación del recién nacido a la vida fuera del útero, le ayuda a regular su temperatura, disminuye el tiempo de llanto y potencia el vínculo entre la madre y el bebé.

En ese momento es posible que la madre esté excesivamente cansada por lo que es necesario que la persona acompañante vigile atentamente el bienestar de madre y su recién nacido.

Imagen GPC de lactancia materna, Anexo 2
Imagen GPC de lactancia materna, Anexo 2

En los primeros días los recién nacidos suelen hacer entre 8-12 tomas diarias. La lactancia debe ser a demanda (hasta que el bebé se suelte o se quede dormido), para así favorecer la producción de leche materna según la ley de la “oferta y demanda”: a mayor succión, más producción de leche.

La leche materna es capaz de modificar su composición según las necesidades del bebé. En los primeros 2-3 días de vida se llama calostro, una leche especial (“oro líquido”) que contiene gran cantidad de inmunoglobulinas (defensas) importantes para nuestro bebé, además de los nutrientes clave para estos primeros días. Aunque se produce en pequeña cantidad, es justo lo que necesita el recién nacido.

Con el tiempo, el calostro cambia a la leche de transición y, hacia los 10 días, a la leche madura.

La mayoría de las mujeres son capaces de producir leche suficiente para amamantar a sus bebés durante los primeros 6 meses de vida de forma exclusiva, incluso en casos de embarazo múltiple o a la vez que amamantan a otro hijo o hija más mayor, todo ello independientemente del tamaño de las mamas.

Elementos como biberones, tetinas y chupetes pueden dificultar el inicio de la lactancia: interfiriendo en el aprendizaje del recién nacido para coger el pecho, provocando una reducción del estímulo de succión y, por tanto, de la producción de leche.

Por eso, es recomendable evitarlos hasta que la lactancia esté bien establecida. Si se necesitaran suplementos, es preferible usar métodos alternativos al biberón.

La lactancia materna en el día a día

La lactancia materna debe ser siempre a demanda, hay que ofrecer el pecho al bebé cuando muestre señales de hambre y permitirle decidir cuándo terminar (cuando se duerma o se suelte).

Además de alimentar, el pecho consuela, calma y alivia el dolor; a esto se le llama tetanalgesia y es útil, por ejemplo, para disminuir el dolor cuando le administren vacunas al bebé.

Durante la lactancia, el bebé tiene periodos de mayor crecimiento en los que demanda más leche; son las crisis de crecimiento.

Crisis de crecimiento: son etapas en las que los bebés demandan más cantidad de leche y reclaman más tomas, para que aumente la producción de leche. Suelen ocurrir a las 2-3 semanas, 6 semanas, 3 meses y 6 meses. La de los 3 meses es la más particular y a veces acaba con el destete, porque el pecho de la madre ya no está tan lleno, los bebés ya maman hábilmente y las tomas son más cortas y, además, se distraen con facilidad. ¿La solución? Dar el pecho a demanda. Estas crisis existen y se resuelven en unos días, pero ante cualquier duda, consultar con los/las profesionales sanitarios de atención.

Si en alguna toma la lactancia no puede hacerse de forma directa porque la madre no pueda estar en ese momento, puede extraerse leche para que otra persona se la de al bebé (lactancia diferida). También puede extraerse leche periódicamente y crear su propio banco de leche. Las pautas de extracción, conservación y administración de leche materna extraídas se encuentran a continuación. Para más información consultar el anexo 10 de la Guía de la Práctica Clínica de la Lactancia Materna.

Extracción, conservación y administración de leche materna extraída

Extracción de leche materna

La leche materna puede extraerse de forma manual o con sacaleches (manual o eléctrico), siempre con una buena higiene de manos y de los utensilios que vayas a usar, y a ser posible en un lugar tranquilo y cómodo.

El contacto con el bebé y algunas técnicas ayudan a estimular la salida de la leche.

La leche extraída debe enfriarse rápidamente si no se va a utilizar de inmediato y congelarse si no se va a consumir en 4 días, preferiblemente en cantidades pequeñas (50-100ml), para descongelar sólo la cantidad necesaria, e indicando la fecha.

La madre puede extraerse leche varias veces a lo largo del día y, una vez estén todas las extracciones a la misma temperatura, juntarlas en un solo recipiente o bolsa térmica.

Conservación de leche materna extraída

Conservación de leche materna extraída

Preparación de leche materna extraída

Si disponemos de leche fresca (no congelada), usar ésta preferentemente.

Se recomienda utilizar la leche más antigua primero.

Para calentar y/o descongelar la leche materna no debe usarse el microondas ni calentarla al fuego directamente. Puede hacerse:

  • Baño maría diferido: calentar el agua y cuando hierva separarla del fuego, entonces introducir el recipiente de la leche.
  • Poner agua caliente del grifo dentro de un recipiente e introducir el biberón con la leche; renovar esta agua caliente tantas veces como sean necesarias para conseguir que la leche se descongele o se caliente.
  • En un calienta biberones.

No es necesario calentar la leche, basta con llevarla a temperatura ambiente.

A veces, la leche descongelada adquiere un olor y sabor alterado, por una enzima que contiene la leche materna que descompone las grasas, lo que NO la hace perjudicial, aunque a veces algunos bebés puedan rechazarla.

Si la leche ha estado congelada y descongelada, se puede refrigerar y utilizarla en las 24 horas siguientes. Nunca se debe volver a congelar. Si sobra leche de una toma se debe desechar y no aprovecharla.

La LM a partir de los 6 meses: alimentación complementaria

El destete

El destete es el proceso de abandonar la lactancia materna. Si dejásemos a los niños y las niñas tomar la decisión, la mayoría lo haría entre los 2 y los 7 años. Sin embargo, a veces, las madres sienten la necesidad de destetar antes o no les resulta posible seguir amamantando.

La lactancia materna no es sólo alimento, también es consuelo, seguridad, vínculo, confort… por eso, el proceso puede ser complicado para madre y bebé. En inglés, el término destete (weaning), describe el proceso en el que la lactancia materna se va combinando con otros alimentos (como fórmula infantil o alimentación complementaria), hasta que finalmente se suspende por completo. En este sentido, el destete no constituye un evento puntual, sino un proceso gradual que puede extenderse durante meses o incluso años, iniciándose con la introducción paulatina de alimentos distintos a la leche materna. En nuestro medio, hablamos de destete total (se deja de amamantar por completo) o parcial (se sustituyen o eliminan sólo algunas tomas). Un ejemplo de destete parcial sería, por ejemplo, cuando la madre está en el trabajo. Algunas madres deciden destetar sólo por la noche (destete nocturno). Sin embargo, las tomas nocturnas son fundamentales para el correcto establecimiento de la lactancia materna y además, los bebés necesitan comer cada pocas horas. Por ello, el destete nocturno es preferible realizarlo a partir del año de vida.

Algunas sugerencias que pueden resultar de ayuda:

  • Es preferible que el destete se haga de forma gradual.
  • Evitar que el destete coincida con otros eventos importantes: comienzo del colegio o escuela infantil, vuelta al trabajo de la madre…
  • Aumentar los mimos, los juegos y las caricias.
  • Cuando los niños/as son más mayores, se puede hablar con ellos/as la necesidad de destetar. También existen cuentos que pueden resultar útiles para este proceso.
  • Regla “no ofrecer-no negar”.
  • Ir disminuyendo el número y la duración de las tomas.
  • Cambiar las rutinas que el bebé tenga asociadas a las tomas.
  • Por la noche, que acuda primero la pareja, para consolar.

Incorporación de la madre al trabajo

La vuelta de la madre al mundo laboral no debe ser razón para destetar. Es posible mantener la lactancia materna, si es el deseo de la madre, aunque pasen varias horas al día separado/as.

  • Si el bebé es menor de 6 meses, lo ideal es que siga recibiendo lactancia materna de forma exclusiva como recomienda la OMS. La madre puede seguir dando el pecho con normalidad y cuando estén separados madre-bebé, otra persona administrará la leche materna extraída. Por ejemplo, si el bebé va a acudir a la escuela infantil, pueden alimentarle allí con leche materna extraída. Aquí puede consultar cómo extraer, conservar y administrar la leche materna.
  • Si no hubiera disponible leche materna extraída, el bebé deberá tomar un preparado para lactantes (fórmula de inicio). A muchos bebés que han tenido lactancia materna exclusiva les cuesta tomar biberón al principio, y a veces lo aceptan mejor si se lo da otra persona y no sienten cerca a su madre.
  • Si el bebé es mayor de 6 meses y ha comenzado la alimentación complementaria, mientras madre y bebé estén separados se puede aprovechar para que tome alimentos diferentes de la leche. Y, cuando madre y bebé estén juntos, priorizar la lactancia materna.

Imagen libre
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¿Sabías que?

Existe un permiso de lactancia con el cual los/as progenitores trabajadores (madre o padre) pueden ausentarse 1 hora del trabajo para mantener la lactancia hasta los 9 meses de edad del bebé. Se puede ejercer este derecho en varias formas:

  • Ausentarse 1 hora del trabajo (o dividirla en 2 fracciones de 1 hora en total).
  • Reducción de jornada de media hora (incorporándose media hora más tarde o saliendo media hora antes).
  • Acumulación de la hora de lactancia en jornadas completas.
  • Si ambos progenitores hacen uso del permiso de lactancia de forma alterna con la misma duración y condiciones, puede extenderse hasta los 12 meses. En ese caso, a partir de los 9 meses, se aplicará una reducción proporcional del salario al progenitor que esté disfrutando del permiso en ese momento.  

Más información sobre el permiso por nacimiento y cuidado del menor

Más información sobre el permiso por riesgo durante la lactancia natural

Más información sobre la prestación por cuidado corresponsable del lactante