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Dudas frecuentes sobre la alimentación complementaria

  • ¿Cómo sé que mi bebé está preparado para iniciar la alimentación complementaria?

Cuando los bebés tienen en torno a 6 meses de edad (en ningún caso debe comenzarse antes de los 4 meses ni más tarde de las 32 semanas de vida), es momento de iniciar la alimentación complementaria.

Habrá una serie de signos que indiquen que el bebé está preparado para empezar: es capaz de mantenerse sentado con apoyo, muestra interés por la comida, es capaz de coger alimentos y llevárselos a la boca, ha perdido el reflejo de extrusión (ya no empuja con la lengua hacia afuera cuando se le introduce una cuchara) y es capaz de tragar alimentos.

niño comiendo en una trona
Imagen libre

  • ¿Por qué alimento comenzar y cómo introducir los alimentos?

No hay razones científicas claras para establecer un orden ni una cronología en la introducción de los alimentos, aunque conviene priorizar los alimentos ricos en hierro y zinc.

Tampoco es necesario retrasar ningún alimento por su potencial riesgo de alergia.

En cualquier caso, los alimentos han de ofrecerse en pequeñas cantidades, de forma progresiva, separando unos días un alimento nuevo de otro. Debe tenerse en cuenta el desarrollo neuromadurativo del niño (capacidad de comer con cuchara, beber en taza, capacidad de masticación…). Al principio se pueden ofrecer los nuevos alimentos triturados y a partir de los 8-9 meses troceados de forma menuda o aplastados. Además, si es posible es recomendable ofrecer alimentos de temporada y de proximidad.

También puede hacerse mediante el método de alimentación guiado por el bebé o Baby-Led-Weaning (BLW), en el que se ofrece la misma comida que el resto de la familia desde el inicio (sin purés, en trozos). En caso de tener interés en este método, es importante consultar con el/la  profesional sanitario/a de referencia.

El Baby-Led-Weaning (BLW), traducido al español como alimentación complementaria a demanda, alimentación dirigida por la criatura o alimentación con sólidos, es una forma de ofrecer la alimentación complementaria en la que el bebé “dirige” el proceso desde el principio, cogiendo por sí mismo la comida que se pone a su alcance; decidiendo qué comer y cuánta cantidad; pone a la criatura en el centro y fomenta su autonomía. En lugar de ofrecer purés o alimentos triturados con cuchara, se proporcionan alimentos tome habitualmente la familia, sólidos en trozos, pero de consistencia blanda que pueda aplastar con las encías y la lengua, y de tamaño que pueda sostener dentro del puño (finger foods), para que el bebé los pueda consumir de forma autónoma. Este enfoque promueve la autorregulación del apetito y la participación activa del lactante en las comidas familiares.

Baby-Led Introduction to SolidS (BLISS), una versión modificada del BLW que nace en 2015, tiene como características esenciales: ofrecer alimentos que el niño o niña sea capaz de coger con sus manos y dirigir a la boca, ofrecer en cada comida alimentos con alto contenido en hierro y un alimento de alta energía, evitar alimentos que puedan suponer un riesgo de asfixia y asegurarse de que los alimentos que se ofrecen están preparados de manera adecuada para la edad y el desarrollo de la criatura.

Para ambos métodos, es necesario que el lactante cumpla una serie de requisitos y que las familias reciban cierta información, por lo que es preciso consultar con el/la profesional sanitario/a de referencia.

niño comiendo fruta
Imagen libre

  • ¿Debe seguir tomando leche en esta etapa? ¿En qué cantidad?

Se recomienda continuar con lactancia materna tras la introducción de alimentos complementarios, hasta los 2 años de vida o más, si la madre y el bebé lo desean. Unas 4-5 tomas al día de leche serían suficientes.

Para los niños y niñas no amamantados, si consumen otros productos animales, pueden tomar en torno a 500ml de leche de fórmula. A partir de los 6 meses puede tomar fórmula de continuación.

  • ¿Cuánta cantidad de otros alimentos deben tomar?

La introducción de la alimentación complementaria debe ser progresiva. Recordemos que la leche materna continúa siendo el alimento principal hasta el año de vida.

Al principio es normal que los bebés sólo tomen un par de cucharadas de puré o unos trocitos de algún alimento si se hace BLW y poco a poco irán tomando más cantidad. Debemos respetar las señales de saciedad de nuestros hijos e hijas. Es nuestro deber ofrecer alimentos saludables y variados; y ellos y ellas decidirán qué cantidad necesitan comer.